Nuestra escuela de italiano en el centro histórico de Verona.

Nuestra escuela de italiano se encuentra en el centro histórico de Verona, a pocos metros de la Arena: un marco ideal para disfrutar plenamente de la elegante y acogedora atmósfera de Verona y para aprender italiano de manera agradable.
La ubicación estratégica de la escuela, que se encuentra a unos 20 minutos a pie de la estación central, permite a los estudiantes llegar caminando en poco tiempo tanto a lugares de interés histórico y cultural como la Arena, Piazza Bra, la casa de Julieta y Castelvecchio, como a las calles más elegantes para ir de compras y disfrutar del aperitivo veronés, también llenas de restaurantes y trattorias típicas.
Los espacios de nuestra escuela son amplios, luminosos y modernos. Además, la escuela cuenta con un área de descanso donde se puede tomar un café, comer un snack y encontrarse con otros estudiantes. Toda la escuela está cubierta con red inalámbrica.
Los profesores
La escuela de lengua y cultura italiana InClasse nace de la experiencia de un grupo de docentes expertos en la enseñanza del italiano L2, con el objetivo de crear un ambiente familiar y envolvente, sin descuidar la solidez gramatical.
El profesor está en el centro del proceso, con un papel activo tanto durante las clases como en actividades extras como excursiones y cenas. Todos los docentes son hablantes nativos de italiano, graduados, especializados en la enseñanza del italiano a extranjeros, políglotas y con experiencia también en el extranjero.
Los profesores de InClasse son docentes nativos, apasionados y actualizados en las teorías didácticas más modernas.
Para nosotros en InClasse es importante que el profesor sea una presencia viva y dinámica, tanto durante las clases como en todas las demás actividades que ofrece la escuela: desde excursiones culturales hasta cenas en grupo. La competencia y la experiencia de nuestros profesores de italiano son fundamentales: todos nuestros docentes son hablantes nativos de italiano, graduados, altamente especializados en la enseñanza del italiano L2, hablan al menos otros tres idiomas extranjeros y tienen experiencia enseñando italiano también en el extranjero.
Su enfoque comunicativo tiene en cuenta las necesidades (lingüísticas y comunicativas) y las motivaciones del alumno, considerando también sus ritmos y necesidades de aprendizaje. Por ello, el número de estudiantes por grupo es muy reducido (máximo 8) y el progreso de cada participante se controla periódicamente mediante pruebas finales de nivel.
Para los profesores, el aspecto lúdico de la enseñanza es importante, ya que ofrece al estudiante un entorno relajado y positivo en el que no se siente “juzgado”, sino que percibe la centralidad de su rol en el proceso de adquisición: juegos de rol, juegos didácticos y actividades comunicativas lo llevarán de manera natural a dominar no solo el idioma italiano, sino también ese código extralingüístico propio de cada lengua. Las clases se desarrollan en un ambiente dinámico e interactivo, donde el estudiante es estimulado a usar el italiano y la gramática se aborda de manera funcional y deductiva en relación con los contenidos lingüísticos que se quieren desarrollar.
En la planificación de una unidad didáctica, los materiales elaborados específicamente para cada curso se integran con libros de texto modernos, con el objetivo de consolidar los conocimientos adquiridos, repasar los temas olvidados y permitir avances rápidos en el aprendizaje. Dado que el material elegido es siempre auténtico y muy variado, el estudiante se acerca desde el inicio a un idioma que no es ficticio, sino exactamente el que encontrará y deberá usar en la calle y en la vida cotidiana. En la elección de los materiales didácticos, los profesores otorgan gran importancia a la tecnología, creyendo por un lado que es un fuerte catalizador motivacional y por otro que los foros, chats y plataformas interactivas se han convertido en herramientas necesarias para la comunicación.
También es de central importancia la relación entre los estudiantes, que favorece una adquisición más espontánea y funcional del italiano. Por ello, proponemos actividades de Cooperative Learning, en las que los estudiantes pueden interactuar entre ellos con un objetivo común, usando de manera natural el italiano, que se convierte en vehículo y no en fin del aprendizaje. Actividades propuestas, como cursos de cocina o de arte, desarrollan precisamente este aspecto vehicular del idioma italiano. Por esto, nuestras técnicas se basan en simulaciones y juegos didácticos con el objetivo de hacer que lo aprendido sea inmediatamente aplicable y efectivo.